Regreso a la blogosfera IV

La blogosfera, blogocosa, o como cada cual prefiera llamarla, está desde hace unos días de enhorabuena ya que hemos vivido el regreso de Alberto Bastos.

En buena parte yo empecé en este mundillo gracias a él - aunque no hace falta que carguéis toda vuestra ira en una única persona, que hay más culpables de mi presencia aquí -, así que esta publicidad gratuita está más que justificada.

En su nuevo blog, blog.albertobastos.info, llamado albertobastos - DIARIO Y OPINIÓN, ofrece justamente lo que promete, revisiones sobre todo aquello que le interesa: cine, juegos y sobre todo series - es un auténtico adicto -, intercalando artículos sobre cualquier cosa que le haya llamado la atención. Vamos, un blog personal de los de toda la vida - myspace y demás juguetes adolescentes aparte -. La diferencia, su marca personal, en este caso la marca su punto de vista mordaz, ácido, corrosivo, que ofrece sobre detalles que a muchos nos pasarían desapercibidos, y todo ello acompañado de una redacción ágil, clara y pulcra.

En definitiva, un blog muy recomendable, sobre todo si coincides con alguna de sus aficiones, y que nos ha alegrado a todos los fieles seguidores que le seguíamos en su etapa anterior.

¡(Re)bienvenido, Alberto!

De trailers y otros descuartizamientos

Hablaba esta mañana con un compañero de trabajo de la degeneración de los trailers cinematográficos, degeneración que viene de largo y que al parecer va a peor - vaya, se me nota muy indignado… por suerte el nivel de exaltación de Carlos Pumares me queda aún lejos -.

El caso es que para mi un trailer se debería limitar a motivar e incentivar el ver una película, no resumir una película en 3 minutos desvelando información que en algunos casos destroza el final de la película o momentos que supuestamente debían ser sorpresa. El summum de la crisis en los trailers lo encontramos en la reciente El diablo viste de Prada, basada en el libro homónimo de Lauren Weisberger, donde el trailer incluye, literalmente, una escena de 3 minutos sacada directamente de la película. Es fácil imaginarse el desconcierto de la gente en la sala pensando que se han equivocado de película, por no hablar de lo molesto que debe ser pagar por la película y volver a ver esos tres minutos con una molesta sensación de déjà vu.

Al parecer no es un problema exclusivo del cine, ya que algunos editores se cargan las novelas que publican añadiendo más información de la cuenta en la contraportada. Y ya que estoy aprovecho para recomendar el blog ¿Otra novela? a todos los amantes de la lectura.

Volviendo al tema cinematográfico, lejos quedan algunas obras maestras de la historia de los trailers cinematográficos, como este vídeo promocional - y digo vídeo porque dura 6 minutos -, en el que Alfred Hitchcock presenta su por entonces última película, Psicosis. Toda una clase magistral de como presentar una película con la suficiente gracia como para que den ganas de verla sin saber prácticamente nada sobre ella. Sencillamente genial.

Últimamente los trailers de este estilo se limitan a películas de animación, supongo que porque las estrellas no pretenden cobrar unos cuantos millones más por rodar dos o tres trailers promocionales. Ejemplos de este estilo de trailers los encontramos en la reciente Chicken Little o en el próximo estreno de Happy feet (I, II, III y IV). Que difícil es encontrar algo mínimamente trabajado en el cine convencional.

¿Alguien recuerda un ejemplo reciente de alguna buena promoción?

Pila de lectura en crecimiento

Mientras el doctorado en el que me he embarcado me roba más tiempo del que esperaba - pero que conste que no me quejo - y tengo este tinglado un tanto abandonado llegaba el viernes un pedido de Amazon que me sirve para quitarle las telarañas al blog.

Coincido con Pedro Jorge Romero (pjorge) en que el hecho de recibir un paquete de Amazon es como si la Navidad se hubiera adelantado un par de meses. Entre un par de libros de probabilidad y simulación me llegaban un par de pequeñas joyas a las que hacía tiempo les tenía echado el ojo: Rebecca y The birds and other stories, ambos de Daphne du Maurier. Dicho así probablemente a más de uno no le suenen de nada, pero ambos libros sirvieron de inspiración a dos películas de Alfred Hitchcock, las homónimas Rebecca y Los pájaros. Y además me llegaba en menos de una semana el ejemplar de The children of men, de P.D. James, que ya comencé a leer y me sirvió para ver que tengo mi inglés un poco oxidado y que el libro pinta francamente interesante.

Y con más libros en mi pila de lectura de los creo podré leer antes de que acabe el año creo que va siendo hora que vaya recuperando las reseñas de los libros leídos en los últimos meses. No os asustéis si véis un ritmo de publicación de reseñas un tanto alocado, que no será señal de que haya dejado de dormir, sino que los libros ya llevan tiempo leídos.

Premios Nobel 2006

Con el anuncio el pasado viernes 13 del premio Nobel de Literatura acabó la ronda de que se iniciaba el pasado día 4 con la proclamación del premio Nobel en Física. Estos premios son otorgados desde 1901 por la Fundación Nobel y están dotados con 10 millones de coronas suecas, algo más de un millón de euros. La ceremonia de entrega tiene lugar en Estocolomo, cada 10 de diciembre, aniversario de la muerte de Alfred Nobel, fundador de los galardones. Este año, los agraciados con esta distinción han sido:

Física: John C. Mather(1946) y George F. Smoot (1945), USA
“Por el estudio de la forma de cuerpo negro y la anisotropía de la radiación de fondo de microondas”
Esta forma de radiación electromagnética fue estudiada por los galardonados en el proyecto COBE de la NASA y ya significó otro premio Nobel en 1978 para sus descubridores, Arno Penzias y Robert Woodrow Wilson.

Química: Roger D. Kornberg (1947), USA
“Por sus estudios sobre la base molecular de la transcripción eucariótica”
Esta investigación analiza como la información contenida en la información del ADN, contenida en el interior del núcleo celular eucariótico - las celulas ecuarióticas son las que componen, por ejemplo, los organismos mamíferos -, sirve para crear proteínas fuera de este núcleo, a través de la enzima ARN polimerasa II. Este proceso, llamado transcripción, es primordial para la renovación de las células y su comprensión es de gran utilidad en la lucha contra enfermedades como el cáncer.
El apellido Kornberg no debería resultarnos desconocido, ya que su padre, Arthur Kornberg, también fue galardonado con un Nobel, en este caso en Medicina, compartido con el científico español Severo Ochoa, por investigaciones también relacionadas con el ADN.

Medicina: Andrew Z. Fire (1959) y Craig C. Mello (1960), USA
“Por el descubrimiento de la ribointerferencia - el silenciamiento de genes por ARN complementarios”
Al igual que el premio en Química, premia también a la genética. En este caso el motivo de la investigación también es el ARN mensajero de la información del ADN del núcleo de la célula a los centro de síntesis de proteínas. El estudio se centra en como un ARN de interferencia puede engañar a una célula haciendose pasar por el ARN mensajero antes de crear la proteína y así silenciar los genes. Esta propiedad es fácil ver que tiene una aplicación directa también en la lucha contra el cáncer.

Literatura: Orhan Pamuk (1952), Turquía
“Quien en búsqueda del alma melancólica de su ciudad natal (Estambul) ha encontrado nuevos símbolos para reflejar el choque y la interconexión de las culturas”
Este escritor turco ha sido premiado por su trayectoria literaria, con obras como “El astrólogo y el sultán” (1985), “Me llamo Rojo” (2003), “Nieve” (2005), “Estambul: Memorias y la ciudad” (2006), y por su compromiso por los derechos humanos, que le costó un procesamiento por “injuriar a Turquía” en 2005 por declarar que en Turquía fueron asesinados “30000 kurdos y un millón de armenios”.

Paz: Muhammad Yunus (1940) y el Banco Grameen (fundado en 1976 por Yunus)
“Por sus esfuerzos para crear desarrollo económico y social”
El bangladesí Muhammad Yunus, economista, es conocido como el padre de los microcréditos, cedidos por el Banco Grameen, consistentes en pequeños prestamos a personas demasiado pobres para conseguir un préstamo en cualquier otro banco. De esta forma se ha conseguido impulsar proyectos laborales en países en vías de desarrollo.
Personalmente creo que más que en la categoría de Paz este premio podría haber sido una buena alternativa en la de economía. Pero visto que la paz últimamente es un bien escaso supongo que habrá bastante escasez de candidatos.

Economía: Edmund S.Phelps (1933), USA
“Por su análisis de los efectos intertemporales de la política macroeconómica, contribuyendo a comprender la relación entre los efectos a corto y largo plazo”
Phelps centró su trabajo en la mejora de la curva de Phillips, que relaciona la inflación y desempleo. Phelps añadió a esta relación las expectativas de elevación de los precios y los sueldos por parte de empresarios y asalariado, vinculando así los efectos a corto plazo con los efectos a largo plazo.
El caso del departamento de economía de la Universidad de Columbia es curioso, al contar entre sus catedráticos con cuatro premios Nobel en los últimos 11 años: Joseph E. Stiglitz (2001), Robert A. Mundell (1999) y William Vickrey (1996). En este mismo departamento también es catedrático el catalán Xavier Sala-i-Martin, conocido por sus aparaciones en televisión y su peculiar gusto por las americanas y las corbatas de colores llamativos, y por ser presidente provisional del FC Barcelona el pasado verano.

Nos encontramos así con un año en que los premios científicos (Medicina, Física, Química y Economía) han ido a parar en su totalidad a investigadores estadounidenses, lo cual no es necesariamente un reflejo de una mayor inversión científica en EEUU, dado que la Fundación Nobel no premia a investigaciones que hayan visto la luz en el año en curso, sino que normalmente sirven de reconocimiento a investigadores que hayan trabajado en determinada área durante el curso de su carrera investigadora o a descubrimientos realizados varias décadas antes. Es por ésto, unido a la necesidad de que el galardonado esté vivo, que grandes mentes y personalidades se hayan quedado sin el merecido, y bien pagado, homenaje.

Sitges’06: Children of men

Children of menChildren of men, que se estrenará en las salas españolas como “Hijos de los hombres”, se basa en el libro homónimo de la escritora británica P.D. James, publicado en 1992, - libro que después de ver la película no me he podido resistir a encargar a Amazon -. Presenta un cercano futuro distópico, año 2027, en el que no ha habido ningún nacimiento en más de 18 años. Esto ha sumido a la humanidad en la desesperanza - como queda reflejado en una pintada que se puede ver en la película y que ha servido como cartel promocional: “The last one to die please turn out the light” (El último en morir que apague la luz, por favor) -.

Desesperanza que se traslada a todos los aspectos de la vida - ojo a los kits de suicidio que reparte el gobierno - y que junto a la lenta desaparición de la raza humana está provocando la desaparición de las naciones. Sólo Gran Bretaña parece luchar por mantener su estado, lo que da como resultado grandes movimientos migratorios a su territorio. Los refugiados, o “fugis”, son perseguidos y recluidos en campos de concentración, mientras organizaciones terroristas luchan en favor de los derechos de éstos. Y en medio de este panorama desolador se encuentra Theo - Clive Owen -, quien a raíz de un encuentro con su ex-mujer Julian - Julianne Moore -, se encuentra en medio de uno de estos movimientos terroristas tratando de ayudar a Kee - una casi debutante Clare-Hope Ashitey -, joven refugiada que puede significar un rayo de esperanza para la humanidad. Y hasta aquí puedo explicar sin desvelar demasiado :)

Dirigida por Alfonso Cuarón - Y tu mamá también, Harry Potter y el prisionero de Azkaban - la película es todo un alarde técnico, con tomas sorprendentemente largas como la escena por las calles y los edificios de un campo de refugiados - de más de 10 minutos de rodaje ininterrumpido - o una escena que tiene como escenario el interior de un coche en movimiento. Cuarón consigue así introducir al espectador en la atmósfera. Algo que notó el público en Sitges, que llegó a aplaudir en el cenit de alguna una escena cargada de tensión y emoción.

A esto también ayudan una ambientación perfecta, con una recreación muy creíble de un futuro cercano - me hizo gracia una especie de cubo de Rubik digital, del que trataré de encontrar más información - y unos conseguidos decorados y exteriores, presentando una sociedad decadente, gris, deprimente. Las interpretaciones, muy correctas. A destacar, como casi siempre, Michael Caine, con un papel que bien podría valerle una candidatura a Mejor Secundario.

Como curiosidad, el argumento me recordó ligeramente al capítulo Dark Rain, de la serie americana de ciencia ficción Outer Limits. En este capítulo las guerras químicas han provocado que las mujeres del planeta no puedan tener hijos sanos y las pocas excepciones son controladas por el gobierno con el fin de encontrar alguna cura a una enfermedad que puede significar el fin de la humanidad, mientras que un grupo terrorista trata de impedir la estatalización de la natalidad. Si alguien ve la película y tiene la posibilidad de ver el capítulo del que hablo que no dude en hacerlo.

Valoración final: Un 8. Sin llegar, por poco, a la categoría de obra maestra Children of men es una muy buena película, muy bien ambientada y magistralmente rodada, que se limita a explicar una historia sin tratar de explicar la cuadratura del círculo.