Microsiervos
Lectura anual: 4
Autor: Douglas Coupland
Año primera edición: 1995
ISBN: 84-406-6646-2
Editorial: Ediciones B
Páginas: 464
Páginas anuales acumuladas: 1310
Últimamente he puesto la directa en lo que a lectura se refiere, con lo que veo más cerca el llegar a los veinte libros anuales. La cuarta lectura del año corresponde a “Microsiervos”, de Douglas Coupland, libro que me había aconsejado mi compañero de trabajo Jaume - a ver cuando crea un blog - y que justo antes que yo había leído mi también compañero Jordi. Había oído y leído mucho de este libro - bastante difícil de conseguir en librerías - y a pesar de que eran opiniones contrapuestas lo cierto es que no me ha defraudado en absoluto.
La historia es sencilla, ya que consiste en el diaro - en la actualidad podría ser perfectamente un blog - de Daniel Underwood, de 26 años, testeador del Microsoft de mediados de los 90, desde el momento en que empieza a plantearse su existencia, su ritmo de vida totalmente asocial y un futuro profesional a medio-largo plazo nada seguro. Ante esta situación, que comparten sus amigos -Karla, Susan, Bug, Michael, Todd, Abe…-, deciden dar un giro a tiempo.
Y a partir de aquí el lector puede observar como de una forma casi inapreciable la vida de este grupo de jóvenes informáticos va tomando un sentido, dejando de vivir para trabajar, aprendiendo a vivir. Es justamente esa sutileza en el proceso de metamorfosis lo que más me ha gustado de la lectura de este texto plagado de frases para recordar - tantas que ni sería justo ni me veo capaz de destacar ninguna -. Coincido con algunas opiniones que consideran el libro de lectura obligatoria para informáticos, ya que hace ver que hay algo más allá de los ordenadores - ¡sí, hay vida ahí fuera! -, y sin embargo al final demuestra que la informática puede ser realmente útil - tranquilos, no desvelaré nada -.
En el nivel técnico “Microsiervos” se aleja por completo de un libro convencional, pero más que explicarlo es necesario verlo - tendrás que buscar un ejemplar si quieres entenderlo - y la traducción de Vicente Verdú está realmente conseguida, algo nada fácil tratándose de un mundo en que reina el inglés, aunque me ha patinado la traducción de Silicon Valley por Valle del Silicio. En cualquier caso he disfrutado con una lectura que me ha aportado no solo unas horas de lectura sino un buen número de temas de reflexión, por no hablar de un montón de nuevos conceptos - comida bidimensional, “viajes a Australia” de programación, llamada del “Uno Punto Cero”,… -.
Altamente recomendable, si no obligatorio, para informáticos, un tanto jeroglífico para neófitos en la materia.
Curiosidad bloguera: El blog microsiervos debe su nombre a este libro, y en numerosos detalles se aprecia la influencia del libro en los autores, empezando por el logo en forma de pieza de Lego.
Curiosidad absurda/culturilla general: En un punto del libro se habla de “(…) una vieja canción de los setenta, ‘Convoy’ (…)”. Se trata de una canción de C. W. McCall (letra), y de la que en España el grupo Mocedades hizo una versión llamada “Aire”.
menéame
