Cerrado por doctorado
Si en el artículo anterior hablaba de un regreso ha llegado el momento de hablar de un adiós o al menos de un hasta la vista.
Y es que el ritmo de vida que estoy llevando desde que me embarqué en la aventura de un doctorado me está haciendo imposible seguir dedicando a este blog el tiempo que se merece. Siete horas diarias de trabajo y una media de tres horas diarias de clases, más el tiempo extra de dedicación que requieren, son las culpables de que tenga que bajar la persiana temporalmente - o como mínimo esa es mi intención -.
Se puede pensar que tampoco hay que dedicar demasiado tiempo para escribir un artículo de vez en cuando - yo así lo creía -, pero ordenar mínimamente las ideas requieren un tiempo, quizás tan sólo unos minutos, pero minutos que ahora mismo son un bien escaso. Y ante la falta de tiempo libre, y con la diversidad casi inabarcable de cosas que uno desearía hacer en él al final todo es cuestión de priorizar.
Han ido cayendo otras cosas por el camino, pero algo como un blog, por muy personal que sea o por mucho cariño que se le tenga, nunca se podrá poner delante de muchas otras.
Así pues, nos vemos de aquí a un tiempo, que me han quedado muchas cosas por contar.
¡Hasta la vista!
menéame
