No muerdas la mano que te da de comer

La sabiduría popular se refleja en nuestros refranes. Sin embargo la sociedad artística de este país parece no compartir esta sabiduría, empeñándose en morder una y otra vez la mano que les alimenta, la mano de los compradores de su arte, de su obra, sin ser conscientes de que tarde o temprano esa mano se retirará cansada de las mordeduras, condenándoles a una lenta y agónica muerte por inanición.

Pedro Jorge nos hacía ver la forma de insultarnos tan sútil - o quizás no tanto - que tiene la industria del entretenimiento al comprar sus productos, recordándonos una y otra vez que no está bien robar. ¿Quién ha robado cuando ya ha pagado por el trabajo del artista? ¿Quién ha robado sino todas las asociaciones que se interponen entre el artista y el comprador final?

Otra forma de insulto, en este caso a la inteligencia de la sociedad, se dio el pasado fin de semana, aprovechando una operación policial realmente dirigida contra la LSSI para criminalizar las redes P2P, algo que por el momento no es ilegal en España - siempre que en su uso no haya ánimo de lucro -. Sobre esta variante de “mordedura” en Microsiervos han elaborado un excelente artículo.

Mentiras e insultos que esconden un miedo de quienes llevan años viviendo a costa del trabajo de otros, y que ahora ven como se va secando ese manantial que parecía inagotable, no sólo porque los consumidores de arte les retiremos la mano, sino porque los propios artistas han encontrado gracias a la red la forma de llegar directamente al público, sin necesidad de intermediarios, ahora más innecesarios que nunca.

Como última reflexión os dejo con un texto recibido por Enrique Dans vía correo electrónico:

Sois patéticos. Ridículos. Absurdos. Estúpidos. Sin nosotros no tenéis ninguna razón de ser. Sin un público que os escuche, que os aplauda, que os mire, que os coree, no servís para nada, no sois nada. ¿Arte? ¿Cultura? ¿Qué es el arte si nadie lo disfruta? ¿Qué es la cultura si nadie accede a ella? ¿Qué son arte y cultura cuando únicamente sirven para perseguir, martirizar, insultar y encarcelar; cuando el acceso a ellas es algo que persigue la policía? ¿Qué clase de artistas dejan que la defensa de sus intereses perjudique a aquellos para los que presuntamente querían crear?

Dais asco. Repugnancia. Vuestros modos, vuestras protestas, vuestros lloriqueos en el regazo del poder, vuestros constantes insultos… nunca unos presuntos artistas estuvieron tan desconectados de su público. Artistas que posan en las escaleras del gobierno. Artistas que viven del subsidio. Artistas rodeados de abogados, políticos y policía. Artistas que piden la fiscalización de las comunicaciones, el control, la vigilancia. Artistas cobradores de cánones, multas e impuestos… QUÉ FALTA DE DIGNIDAD, QUÉ ASCO.

Mirad en qué os habéis convertido: “Policía, policía… aquel se está bajando mis canciones… ” Nos bajamos vuestras canciones. Sí, ¿y qué? Podemos hacerlo, no podéis detectarlo, y lo seguiremos haciendo siempre que queramos. Es el último detalle que nos queda de apreciación por lo que hacéis. La cultura se defiende copiándola mil veces, no restringiendo su circulación. Si ya no os interesa seguir creando, no sigáis creando. Dejad de insultar y perseguir. Ya crearán otros. De vosotros, ni arte ni cultura. Sólo odio, rencor, inquina.

Sin NOSOTROS no sois NADA. NADA. NADA. NADA… NADA.

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